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Cómo reducir los costos de última milla

Escrito por Flapp | Sep 12, 2026, 11:45:01 AM

Cuando el costo por paquete sube, la primera reacción suele ser llamar al courier y negociar. Tiene sentido. Pero AlixPartners encontró en 2026 que 83% de los ejecutivos encuestados reporta un aumento interanual en el costo por paquete, y que 64% dice que el delivery a domicilio todavía no es rentable.

Si todos están negociando y el costo sigue subiendo igual, hay algo más pasando. Y buena parte ocurre mucho antes de que el paquete salga de su punto de origen.

Un retailer con tiendas en distintos puntos de la ciudad ya tiene inventario distribuido. Si un producto está disponible tanto en bodega como en una tienda cercana al cliente, pero el pedido sale desde mucho más lejos, ese recorrido extra también se paga.

Plataformas como Shopify ya incorporan reglas básicas de order routing por inventario y ubicación —la lógica de fondo, decidir el origen más conveniente para cada pedido, ya es estándar en la industria—, y los grandes retailers la llevan a escala: Walmart reportó que su store-fulfilled delivery creció 40% en su segundo trimestre fiscal de 2027, y Home Depot lanzó Express Delivery usando más de 2.000 tiendas como hubs de fulfillment.

El límite aparece en la ejecución. Un routing configurado sobre un catálogo que se actualiza por lote no sabe si esa unidad sigue realmente en el estante, ni puede cruzar variables más finas —capacidad de la tienda en ese momento, tráfico del courier en esa comuna, tipo de despacho que eligió el cliente— en el instante exacto del pedido. La regla puede estar bien escrita y de todas formas fallar, porque el dato que la alimenta llegó tarde.

Ahí está el problema real: Shopify puede registrar inventario por ubicación, pero solo tan bien como se lo alimenten. Mantener esa foto viva —tienda por tienda, al segundo, no por sincronizaciones periódicas— es justamente lo que la mayoría de las operaciones no tiene resuelto. Cuando esa foto está desactualizada, no importa qué tan bien diseñada esté la regla de routing: el sistema asigna el pedido a la tienda más cercana porque figuran dos unidades disponibles, el equipo va a buscarlas y no están. Ahora hay que reasignar, buscar en otra ubicación o cancelar. El costo sube igual, solo que más tarde y con más fricción.

 

Un cliente compra tres productos. Dos están en una tienda, el tercero en otra. ¿Se envían dos paquetes o se busca una ubicación que tenga la orden completa? Tomar esa decisión por default, sin reglas claras, puede duplicar el costo de envío sin que nadie lo haya decidido conscientemente. Plataformas como Shopify tienen una regla estática simple para esto —buscar primero una ubicación cercana con todos los artículos antes de dividir la orden—, pero es una regla fija, no una decisión que pese en el momento el costo real de cada envío contra el costo de dividirlo. A veces conviene recorrer un poco más y mandar una sola caja; a veces no, y saberlo exige mirar el costo real, no solo la cercanía.

 

No todos los clientes necesitan recibir su compra hoy. Algunos sí, otros prefieren esperar si eso significa pagar menos, y otros pueden retirarla en tienda. Cuando todos los pedidos salen con el mismo nivel de servicio, sin importar lo que el cliente eligió, la operación termina absorbiendo un costo que a veces nadie pidió.

Mostrar distintas alternativas en el checkout —estándar, express, retiro en tienda, entrega programada— permite que el servicio corresponda a lo que el cliente realmente quiere. Y ojo, esto también depende de cómo se comunica: Baymard encontró que mostrar una fecha estimada de entrega concreta funciona mejor que un rango tipo “2–3 días hábiles”, y que 37% de los sitios analizados todavía no lo hace así.

 

Y está el costo que casi nadie pone en la planilla: AlixPartners encontró que 52% de los consumidores dejaría de comprarle a un retailer después de apenas una o dos malas experiencias de entrega. Retrasos, intentos fallidos, reenvíos, tickets de soporte. Nada de eso aparece en la tarifa que negociaste con el courier, pero sí en el margen del trimestre. Una entrega barata que falla, simplemente, no es barata.

Acá Flapp entra directo: integramos una red de couriers aliados con el eCommerce, para que el retailer combine opciones de entrega con inventario y origen del pedido desde una sola plataforma —sin desarrollar cada conexión por separado— y con seguimiento automático al cliente en cada paso.

Negociar una tarifa mejor con el courier tiene sentido. Pero si el pedido salió desde el lugar equivocado, el inventario no era confiable, se mandaron dos cajas en lugar de una, o el cliente recibió un servicio que no pidió, esa negociación no va a alcanzar para compensarlo. Con los costos por paquete al alza, el primer lugar donde mirar no es el courier. Es todo lo que pasa antes de que el pedido salga.

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Fuentes

  • AlixPartners — Home Delivery Survey 2026: 83% de ejecutivos reporta aumento interanual en costo por paquete; 64% dice que el delivery a domicilio no es rentable; 52% de los consumidores dejaría de comprar tras una o dos malas experiencias de entrega.
  • Walmart — Q2 FY27 Earnings: Walmart U.S. reportó un crecimiento de 24% en eCommerce y de 40% en store-fulfilled delivery durante el trimestre.
  • The Home Depot — Nationwide Express Delivery, agosto 2026: lanzó Express Delivery utilizando más de 2.000 tiendas en Estados Unidos como hubs de fulfillment, con entregas de productos seleccionados en tres horas o menos.
  • Shopify Help Center: order routing entre ubicaciones de fulfillment, manejo de inventario por ubicación.
  • Baymard Institute: pruebas de usabilidad sobre fecha estimada de entrega; 37% de los sitios analizados no la muestra de forma concreta.